Juan Ariño, conocido diseñador de espacios museográficos, exposiciones y catálogos, muestra por primera vez en La Casa Encendida, una exposición de su pintura comisariada por Carmen Giménez. Esta actividad paralela, realizada en la intimidad y por tanto conocida por muy pocos, se remonta a su infancia cuando, tras una visita al Museo del Prado y el regalo de una caja de acuarelas, la pintura se convirtiera en algo esencial en su vida y en el origen y núcleo central de sus actividades creativas.

El temprano encuentro con la arquitectura y pintura zen y sobre todo con los maestros del té a través del libro de Kakuzo Okakura, ha sido fundamental tanto en su vida como en su obra. En cuanto al campo específico de su pintura, los aspectos esenciales del paisaje chino y japonés tal como los describe Shitao en su Tratado de pintura, y la dialéctica entre el expresionismo abstracto y el paisaje europeo del siglo XIX, señalada por Robert Rosenblum, son tal vez las referencias mas claras de su quehacer.

El catálogo de la exposición, que podrá visitarse hasta el 1 de noviembre, diseñado por Marta Elorriaga, coordinado por TF Editores e impreso por TF Artes Gráficas,  incluye textos de Carmen Giménez, Francisco Calvo Serraller y del propio Juan Ariño.